Capacitación en el reconocimiento y abordaje del trauma para personas que trabajan con poblaciones vulnerables

  • Curso comunidades sensibles al trauma

  • Curso escuelas sensibles al trauma

ESCUELAS SENSIBLES AL TRAUMA

“En el mundo real, cada encuentro constituye una bifurcación posible”.

Boris Cyrulnik

  • Dra. Myriam Calero
  • Lic. Sandra Colombo
  • Dra. Magdalena García
  • Lic. Ivonne Spinelli

Resumen

Numerosos estudios ponen en evidencia la presencia de traumatización temprana en niños, niñas y adolescentes que asisten a centros educativos, por encontrarse inmersos en situaciones de maltrato en su vida cotidiana, ser víctimas de abuso físico y/o emocional, negligencia, testigos de violencia doméstica entre otros.

Las experiencias traumáticas en diferentes niveles del desarrollo tienen efectos diferentes en la autoorganización biológica, cognitiva y afectiva, afectando múltiples planos.  Interfiere a su vez en la capacidad para integrar información sensorial, emocional y cognitiva en un todo cohesivo.

Gracias a los estudios anatómicos y funcionales y el desarrollo de la neuroimagen es posible evidenciar como se desarrolla el cerebro y como las experiencias traumáticas tempranas afectan ese desarrollo.  Esto ha permitido mostrar explicaciones biológicas de lo que antes se explicaba en términos de lo psicológico, emocional y conductual.

El emergente conocimiento de que el cerebro se altera biológicamente debido al abuso y la negligencia infantil tiene muchas implicancias para la prevención y el tratamiento.

El daño causado por las experiencias adversas no es inevitable o irreversible. Las investigaciones nos muestran que el apoyo de un adulto confiable puede contrabalancear los efectos del estrés prolongado (Shonkoff 2004, Bernard 2004, Bath 2008).

A nivel internacional, se están desarrollando, en base a esta aproximación teórica múltiples proyectos de escuelas sensibles al trauma (trauma sensitive schools).

Una escuela sensible al trauma reconoce los impactos del trauma presentados a través de signos elocuentes o enmascarados en los niños que pueden estar interfiriendo en el logro emocional, conductual y académico, que impiden el desarrollo saludable del niño.

Contenido

Últimamente se han estudiado los efectos de la traumatización infantil en el desarrollo de muy diversos trastornos tanto mentales como físicos.

Citamos como ejemplo el estudio ACE (Child Adverse Experiences) realizado en EEUU sobre 17000 personas que muestra la frecuencia del trauma infantil en la población (American Health Maintenance Organization Kaiser Permanente y The Centers for Disease Control and Prevention).

Estudio de Experiencias adversas en la niñez 1995-1997

Este estudio muestra una mayor prevalencia de enfermedades físicas, problemas de relacionamiento, consumo de sustancias y muerte precoz cuanto mayor el número de situaciones adversas de la niñez.

Asimismo un estudio nacional de Holanda representativo entre niños de 11 a 12 años (ACEs and trauma-informed teaching in the Netherlands. Edith Geurts, june 2017. www.augeo.nl/en/) investigó en que proporción los niños habían tenido o estaban enfrentando experiencias como abuso emocional, divorcio o suicidio de un progenitor y cuáles eran los efectos de estas experiencias adversas en la actual calidad de vida de esos niños .

Los resultados fueron impactantes, casi la mitad de los niños entre 11 y 12 años ya había experimentado un acontecimiento adverso. Cerca de 1 entre 9 (11,4%) había experimentado 3 o más, con algunos niños reportando hasta 9.

Las situaciones más comunes fueron divorcio, abuso emocional, negligencia, abuso físico, ser testigo de violencia ente los padres. Otra conclusión notable es que la negligencia física y el divorcio se acompañan de otra experiencia adversa, en el 96% y 50% respectivamente.

Como resultado de estas experiencias los niños se sienten en peligro y constantemente tensos. Esto se manifiesta en la escuela en conductas agresivas o ansiosas, emociones intensas o por el contrario se comportan en forma muy quieta o alejada.

Efectos del maltrato en el desarrollo cerebral

Gracias a los estudios anatómicos y funcionales y el desarrollo de la neuroimagen es posible evidenciar como se desarrolla el cerebro y como las experiencias traumáticas tempranas afectan ese desarrollo.  Esto ha permitido mostrar explicaciones biológicas de lo que antes se explicaba términos de lo psicológico, emocional y conductual.

El emergente conocimiento de que el cerebro se altera biológicamente debido al abuso y la negligencia infantil tiene muchas implicancias para la prevención y el tratamiento.

¿Cómo reconocer las pistas de que existe abuso o negligencia en un niño?

El trauma se manifiesta con miedo, enojo, aislamiento, problemas de concentración, problemas digestivos. Problemas de conducta, agresividad. Fracaso escolar, ausentismo, expulsiones.

Y otros síntomas menos manifiestos que sólo aparecen frente a preguntas específicas en un contexto de confianza: reexperimentación de imágenes, pensamientos, emociones.

¿Por qué una escuela sensible al trauma?

Por suerte, el daño causado por las experiencias adversas no es inevitable o irreversible. Las investigaciones nos muestran que el apoyo de un adulto confiable puede contrabalancear los efectos del estrés prolongado (Shonkoff 2004, Bernard 2004, Bath 2008).

Los maestros pueden tener un rol principal en esto ya que los niños pasan muchas horas y días de semana en la escuela lo que les da a los maestros una oportunidad de construir relaciones de confianza con los alumnos. Al dar seguridad y estabilidad los maestros ayudan a los niños a relajarse y reforzar su resiliencia natural. Un maestro puede ser una figura de apoyo para estos niños para que por lo menos se sientan seguros en la escuela contribuyendo así a limitar cualquier daño serio, más permanente (del desarrollo), ayudando a prevenir los efectos adversos tanto a corto como a largo plazo.

Esto requiere una aproximación al conocimiento del trauma y sus consecuencias, enseñando a los maestros a estar atentos a que muchos de sus alumnos han experimentado o están experimentando eventos traumáticos y a entender que la conducta complicada o las emociones complicadas pueden surgir de sentimientos de inseguridad y de estrés y que ellos están en la posición perfecta para ayudar a sus alumnos a que puedan sentirse relajados y seguros durante las horas escolares. Deben estar bien conscientes acerca de cómo las experiencias infantiles afectan al niño.

Si se le pregunta a un adulto por una persona significativa en su niñez que hizo una diferencia significativa en su vida, van a mencionar a menudo a un maestro.

Toda escuela ve a sus alumnos en forma holística, tomando en cuenta sus relaciones interpersonales, la autoregulación, la competencia académica, el bienestar emocional y físico pero una escuela sensible al trauma reconoce los impactos del trauma presentados a través de signos elocuentes o enmascarados que pueden estar interfiriendo en estas metas.

Si los docentes y todo el personal de la escuela están entrenados y atentos a las situaciones traumáticas que puede estar padeciendo un niño, pueden actuar de otra forma, transformándose en la figura de apego seguro necesaria para el adecuado desarrollo del niño.

Debe prevalecer la pregunta “¿qué te ha sucedido?” y no hacer hincapié en la conducta problemática.

Metodología

Las jornadas fueron planificadas para promover un acercamiento paulatino al conocimiento del tema y su aplicación práctica en base a los siguientes principios:

  • Enseñar qué es el trauma.
  • Cómo el trauma afecta las emociones y la conducta.
  • Reconocer el trauma en la escuela.
  • Enseñar al docente a regular al niño
  • Enseñar al niño a reconocer qué le está pasando
  • Enseñar al niño a regularse.
  • Presencia de traumatización vicaria en los docentes
  • Desarrollo de resiliencia

1. Desarrollo teórico

2. Aplicaciones en la práctica

Antecedentes

Este proyecto se desarrolló y continúa aplicándose en La Escuela N° 99 de la ciudad de Libertad, departamento de San José. Se trata de una institución categoría “A.PR.EN.D.E.R.” (Atención Prioritaria en Entornos con Dificultades Estructurales Relativas) de quintil 1, encontrándose inserta en un contexto sociocultural vulnerable.  Cuenta con un alumnado de 295 niños, distribuidos en trece grupos.  Son numerosas las situaciones donde se evidencia la exposición de los alumnos a eventos traumáticos reiterados, siendo por tanto fundamental la preparación del personal de la institución para dar respuesta a esta problemática.

Jornada 1

  • Definición de trauma
  • Efecto de los eventos adversos en el desarrollo cerebral
  • Indicadores presentes

Jornada 2 – ¿Qué hacer?

  • Psicoeducación para que el niño comprenda qué sucede y por qué: material adecuado para la edad
  • Estrategias para regular al niño que pueden implementar los docentes en la escuela.
  • Cambio de paradigma, que implique pasar de un ¿Qué te pasa? a ¿Qué te ha pasado?

Jornada 3 – Cuidando al cuidador

  • Trauma vicario: Burnout
  • Resiliencia